billetes de la peseta de la guerra civil

HISTORIA DE LOS BILLETES DE LA PESETA DE la guerra civil


 

El Bando de España durante la Guerra Civil
EL Banco de España, de acuerdo con la Comisión de Hacienda del Gobierno Nacional, ANUNCIA EL 7 DE NOCIEMBRE DE 1936 QUE NO SERÍAN RECONOCIDOS LOS BILLETES PUESTOS EN CIRCULACIÓN POR EL gobierno DE LA República con posterioridad al 18 de Julio y que los anteriores deberían ser estampillados.

Los billetes estampillados, mediante sello seco, circularon en zona nacional hasta el 15 de Mayo de 1937, en que fue dada la orden de retirada al canjearse por los de la emisión de 21 de noviembre de 1936. El Gobierno de la República prohibió la tenencia y circulación de los billetes con estampillado nacional. El Estampillado de los billetes era una medida de urgencia. EL consejo acordó la emisión de nuevas series de billetes, las cuales fueron encargadas a las fábricas de Londres, que se negaron y siguieron suministrando billetes a la zona republicana. Ya el 28 de octubre había acordado el consejo de Burgos, donde se había instalado temporalmente la capital de la zona nacional, iniciar gestiones con la casa “Giesecke y Devrient”, de Leipzig, que fructificaron el 21 de Noviembre en un encargo de billetes provisionales de 1000, 500, 100, 50 y 25 pesetas

 

Emisiones de la zona republicana
La mayoría de las series de billetes que el Banco de España tenía guardadas como reserva, fueron puestas en circulación durante la guerra por las autoridades republicanas. La circulación de billetes, como consecuencia de la inflación desatada en la zona, crecía vertiginosamente, por lo cual fue necesario acudir a nuevas emisiones. Debido a las dificultades en los transportes, a causa de la guerra, el Banco de la zona republicana se vio obligado a constituir depósitos de los billetes de nueva fabricación en Barcelona, Valencia, Cartagena, Albacete y Agencia en París. 

En diciembre de 1937 Ante la escasez de moneda fraccionaria, y de forma paralela a las emisiones en Alemania, el Gobierno de Franco encargó a otro país amigo, Italia, la fabricación de billetes de pequeño valor. El Gobierno de la República decidió la emisión de unos “certificados provisionales de moneda divisionaria” de 50 céntimos (Billete nº64), 1 y 2 pesetas.

La escasez de moneda divisoria, al desaparecer las de plata de 1 y 2 pesetas, forzó al gobierno de la zona nacional a emitir estos billetes (nº 60). 

La emisión de mayo de 1939 (billete nº 50) la casa alemana fabricante de los billetes retrasó su envío por lo que tuvo que ser enviada por avión. Su última remesa fue enviada vía Italia por mar.

El billete nº53 de julio de 1938 Es el primer billete de 5.000 pesetas emitido por el Banco de España. Sin embargo, nunca llegó a ser puesto en circulación, pues las tropas nacionales ocuparon la capital catalana el 26 de enero de 1939